El aumento de la PGU previsto para 2027 refuerza la protección económica durante la jubilación, pero no reemplaza la necesidad de organizar con anticipación los ingresos para esta etapa. Expertos afirman que revisar las cotizaciones, establecer metas de ahorro y conocer las alternativas de pensión son algunas de las claves para enfrentar esta nueva etapa.
Hablar de ahorro suele estar asociado a objetivos concretos y de corto o mediano plazo: contar con un fondo de emergencia, financiar un viaje o reunir el pie para una vivienda. Sin embargo, existe una meta que requiere una mirada de mucho más largo plazo y que, pese a ello, suele postergarse: la jubilación.
Los especialistas afirman que “La planificación previsional no debería comenzar cuando estamos próximos a jubilarnos. Mientras antes se incorpore esta conversación, más posibilidades existen de hacer ajustes, generar hábitos de ahorro y tomar decisiones informadas respecto del futuro”, explica Melissa Soto, subgerente de Sostenibilidad y Comunicaciones de Penta Vida.
Adicional a esto y como parte de la implementación gradual de la reforma previsional, desde septiembre de 2027 las personas de 65 años o más que cumplan con los requisitos accederán al aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU). Este beneficio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de mirar la jubilación como un proceso que se construye durante toda la vida laboral, pero, según la ejecutiva, “la pensión final también está relacionada con variables como los años de cotización, las remuneraciones, las lagunas previsionales y el ahorro acumulado”.
En ese contexto, el Día Mundial del Ahorro, que se conmemora cada 31 de octubre, nos permite revisar cuánto se está destinando actualmente al futuro y qué decisiones pueden tomarse para llegar mejor preparados a la etapa de retiro.
Cinco claves para comenzar a planificar la jubilación
- Partir cuanto antes, aunque sea con montos pequeños
Uno de los principales aliados del ahorro previsional es el tiempo. Comenzar con anticipación permite distribuir el esfuerzo durante un período más extenso y aprovechar el efecto de la rentabilidad sobre los recursos acumulados, sin necesidad de destinar grandes montos desde el inicio.
“No es necesario esperar a tener una gran capacidad de ahorro para comenzar. Lo importante es incorporar el ahorro para la jubilación dentro de la planificación financiera y darle continuidad en el tiempo”, señala la experta de Penta Vida.
- Revisar la trayectoria previsional
Antes de definir cuánto ahorrar, es importante conocer la situación actual. Revisar las cotizaciones permite identificar períodos sin aportes, cambios en las remuneraciones y el ahorro acumulado, antecedentes que ayudan a construir una proyección más realista.
Esta revisión cobra especial importancia frente a trayectorias laborales cada vez más diversas, con períodos de informalidad, cambios de empleador o interrupciones de la actividad laboral que pueden impactar el ahorro destinado a la jubilación.
- Establecer una meta de ingresos para la posterioridad
Más que preguntarse únicamente cuánto se quiere ahorrar, una planificación previsional debería partir por definir cuánto se necesitará mensualmente durante la jubilación.
Considerar gastos habituales como vivienda, alimentación, salud, transporte, actividades personales y eventuales necesidades de apoyo permite estimar qué nivel de ingresos será necesario y, a partir de ahí, evaluar si el ahorro proyectado es suficiente.
“Planificar también significa imaginar cómo queremos vivir durante esa etapa. Tener una referencia de los gastos futuros permite transformar una preocupación general por la jubilación en una meta concreta y revisable”, plantea Melissa.
- Incorporar el ahorro previsional al presupuesto
Una vez definido el objetivo, el siguiente paso es determinar cuánto se puede destinar periódicamente a alcanzarlo. Incorporar el ahorro previsional al presupuesto permite establecer un monto acorde con la capacidad financiera de cada persona, sin comprometer el cumplimiento de sus gastos habituales.
Alternativas como el ahorro previsional voluntario (APV) u otros instrumentos de ahorro, permiten complementar las cotizaciones obligatorias y construir gradualmente un respaldo adicional. El monto destinado a este objetivo puede revisarse a medida que cambien los ingresos, los gastos o las responsabilidades familiares.
- Conocer con anticipación cómo se financiará el retiro
La planificación no termina cuando se acumula el ahorro. También es importante conocer las alternativas existentes para transformar esos recursos en ingresos durante la jubilación.
Entre las modalidades disponibles se encuentran el retiro programado y la renta vitalicia, que presentan características diferentes y deben evaluarse considerando las necesidades y circunstancias de cada persona.
“Informarse con anticipación sobre las distintas modalidades de pensión permite que la decisión no se tome con premura y que las personas puedan evaluar qué alternativa se ajusta mejor a sus necesidades de ingresos y a la forma en que quieren enfrentar esta etapa”, explica la ejecutiva.









