Para lograr una meta personal, debemos vencer los obstáculos internos y externos que nos lo impiden, como son, la falta de: conocimientos, habilidades, motivación, autoestima, compromiso autoconocimiento y miedo al fracaso.
¿Estás cansado de sufrir?
¿Deseas sentirte fuerte y seguro?
¿No sabes cómo enfrentar y solucionar los problemas que estás viviendo?
¿Quién elige tus metas?
¿Cómo caminas por la vida?
¿Sabes con claridad, hacia donde te diriges y más aún, hacia dónde te quieres dirigir?
¿O vas simplemente por el camino que marca la sociedad en la que vives, reaccionando y actuando de acuerdo a lo que se te presenta?
Las metas nos marcan el lugar al que queremos llegar y lo que queremos obtener pero, con frecuencia, la presión familiar y social, la publicidad, el miedo al rechazo, la necesidad de aprobación o el no conocernos bien a nosotros mismos hace que nos enfoquemos en aquello que no nos da la felicidad y el bienestar que realmente deseamos o necesitamos.
Si no has obtenido aquello que deseas o si estás descontento, puede ser, entre otras cosas, porque estás enfocado en una meta que no ha sido elegida libre y conscientemente por ti.
Cuando luchamos por aquello que nosotros hemos elegido, nos sentimos con energía, optimismo y esperanza.
¿Sabes qué elementos son importantes para lograr una meta?
Para alcanzar nuestras metas necesitamos:
Auto-motivación.
Es la energía que surge de nuestro interior, cuando nos convencemos de que vale la pena luchar por algo, porque los resultados van a ser realmente satisfactorios e importantes para nosotros.
Compromiso.
Es estar dispuestos a pagar el precio por alcanzar nuestras metas. Nos comprometemos cuando estamos motivados.
Adaptación y flexibilidad.
Se refiere a tener la posibilidad de poder adaptarnos a los cambios e imprevistos que la vida o una situación específica nos presenta.
Auto-control emocional.
Este punto se enfoca en sentir y reconocer nuestras emociones, pero saberlas expresar adecuadamente, cuando es necesario y, sobre todo, no dejar que las negativas nos controlen y perjudiquen.
Organización.
Dado que no podemos hacer muchas cosas al mismo tiempo, ni tenemos un tiempo ilimitado, es importante tener un orden y establecer las prioridades necesarias.
Autoconfianza.
Para tener éxito, es necesario que tengamos fe en nosotros, que confiemos en que lo podemos lograr. No te permitas dudas, debido a las fallas o errores que has cometido en el pasado. Recuerda que no somos perfectos, pero que siempre estamos aprendiendo algo nuevo y siempre podemos mejorar.
Aceptar nuestra responsabilidad.
Para poder lograr nuestras metas y de hecho, para tener éxito en nuestra vida, es necesario reconocer que, una gran parte de lo que nos sucede, es el resultado de nuestras decisiones y conductas. Cuando no lo aceptamos y culpamos a los demás, a la vida, la suerte, etc., por todo lo malo que nos sucede o todos los inconvenientes a los que nos enfrentamos, dejamos de resolver los problemas y acabamos sintiéndonos víctimas, incapaces y vulnerables, lo que nos lleva a no actuar o a tomar decisiones equivocadas y, en este caso en particular, a dejar de luchar por aquello que deseamos.
Reconocer nuestra falibilidad.
Este punto se refiere a reconocer y aceptar que no somos perfectos y ningún ser humano le es. Por lo tanto, cuando cometemos un error al plantearnos una meta o al trabajar para lograrla, lo adecuado es reconocer el error, sin atacarnos o devaluarnos, analizarlo, corregirlo y seguir adelante.









