La iniciativa hace un llamado a no comprar, no usar y no vender fuegos artificiales para prevenir las quemaduras durante las fiestas de fin de año.
Coaniquem realizó un llamado a no comprar, usar ni vender fuegos artificiales de uso doméstico, con la finalidad de prevenir accidentes, quemaduras e incendios ocasionados por la manipulación de estos elementos, especialmente durante las celebraciones de fin de año.
Esta campaña busca concientizar sobre los peligros de la manipulación de los elementos de artificio e instar a la comunidad a denunciar de forma anónima si observan que se están comercializando estos productos explosivos.
La coordinadora regional de Coaniquem, Paola Sepulveda, dijo que “tenemos certeza que la comunidad va a tomar en cuenta nuestro llamado y va a cuidar a su familia, no comprando ni usando estos elementos que causan tanto daño”.
De acuerdo a la Ley 19.680 promulgada en mayo del año 2000 el uso y venta al público de fuegos artificiales para fines domésticos se encuentra totalmente prohibida dado su alto grado de peligrosidad, pudiendo conllevar sanciones restrictivas de libertad que van desde la pena de presidio menor en sus grados mínimo a medio (61 días a tres años) y multas de 10 a 20 unidades tributarias mensuales.









