Este miércoles 7 de agosto se realizó un paro y movilización convocado por el Colegio de Profesores y la Federación Nacional de Asistentes de la Educación de Chile, por los reiterados hechos de violencia escolar que ocurren al interior de escuelas y liceos y otros problemas.
Paro, que para la Asociación de Educadores de Chile (Aseduch), es “totalmente incoherente e inconsecuente, porque precisamente los profesores y asistentes de la educación son las personas que deben estar con los estudiantes y sus familias para trabajar conjuntamente en tener una mejor convivencia escolar”, señaló José Luis Velasco, presidente de Aseduch.
Asimismo, Tamara Constanzo, directora de Aseduch, indicó que “las paralizaciones son violentas y antidemocráticas que perjudican a miles de estudiantes en todo Chile, privándolos de recibir su derecho a la educación y exponiéndolos a diversos riesgos al estar fuera de sus salas de clases, que es donde deben estar para desarrollar en forma óptima su proceso de enseñanza aprendizaje”.
Según la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), la mayor preocupación de los chilenos con respecto al sistema educativo del país es el control de la violencia, que incluso sobrepasa a la preocupación por el rendimiento, equidad o infraestructura.
Sobre el estudio, José Luis Velasco afirma que “claramente para los padres, apoderados y para nosotros como profesores, la preocupación número uno es la sana convivencia al interior de los establecimientos, tanto por lo que significa en sí misma, como porque sin un buen ambiente no hay aprendizajes; sin embargo, esa sana convivencia se logra con un trabajo conjunto, donde cada persona asume un rol con deberes y derechos. Es tiempo de aprender a dialogar y dejar de recurrir a movilizaciones que sólo perjudican a los estudiantes y sus familias”, agregando que “dentro de las soluciones que podemos poner en práctica está la necesidad de devolver a los profesores y directivos la autoridad pedagógica que se le ha quitado en los últimos 12 años, como eje articulador de una buena convivencia”.
Asimismo, Tamara Constanzo agregó que “esta forma permanente y añeja de poner frente a la mesa, con cualquier gobierno de turno, petitorios y urgencias de trabajo en la cartera educativa, pasando por sobre el interés superior del niño, vulnerando un derecho básico como es el recibir educación, no puede seguir siendo validada por nuestras autoridades y la sociedad chilena en general”.









