La intervención fue planificada y realizada íntegramente por profesionales y equipos técnicos del propio hospital. La nueva prestación amplía las opciones de tratamiento para las personas que esperan esta cirugía en Tarapacá.
Sonreír con confianza, respirar mejor o sentirse con más seguridad son algunos de los cambios que puede traer una cirugía ortognática. Esta semana, el Hospital Alto Hospicio realizó por primera vez esta intervención y la incorporó a su cartera de prestaciones para pacientes de la red pública de Tarapacá.
“La cirugía corrige la posición del maxilar y la mandíbula cuando su ubicación afecta la mordida, lo que da como resultado una alteración severa en la simetría facial. Permite resolver los problemas que no se corrigen solo con frenillos. El tratamiento, también, incluye ortodoncia antes y después de la operación”, explicó el Dr. Jean Paul Meriño, integrante del equipo de Cirugía Maxilofacial del Hospital Alto Hospicio, que estuvo a cargo de la intervención, en coordinación con Ortodoncia y el equipo técnico de la Unidad Dental.
Según el especialista, dependiendo de cada caso, la intervención mejora la oclusion, es decir como muerde la persona, la respiración, la simetría facial y el dolor cuando existen alteraciones a nivel de la articulación temporomandibular. El Dr. Meriño precisó que la intervención también puede mejorar la simetría del rostro, dar mayor seguridad y fortalecer la autoestima a aquellos pacientes que se han visto afectados emocionalmente por las diferencias en el desarrollo de su rostro.
Para preparar esta primera intervención, el equipo utilizó la tecnología que posee el Hospital Alto Hospicio, lo cual permitió realizar una planificación virtual de la Cirugía lo que da como resultado guías quirúrgicas que se utilizan durante el procedimiento quirúrgico.
Con esta cirugía incorporada a la cartera de prestaciones, el hospital podrá sumarse en la atención de las personas que esperan el procedimiento dentro de la región.
Sobre Hospital Alto Hospicio
El Hospital de Alto Hospicio es un establecimiento público de mediana complejidad de la red del Servicio de Salud Tarapacá, que fortalece la capacidad resolutiva de la atención secundaria en la región. Desde el inicio de sus operaciones en 2023 ha ampliado progresivamente sus prestaciones y hoy se encuentra operativo, con 1.421 funcionarios.
En 2025 se atendió equivalentes al menos 41% de las urgencias hospitalarias de Tarapacá, además de 22.179 consultas médicas, 4.831 egresos hospitalarios y 3.790 cirugías. Su crecimiento ha incorporado nuevas capacidades como UTI, cesáreas programadas y atención integral de VIH, acercando prestaciones de mayor complejidad a la comunidad.









