Una madre llora a su hijo minero muerto. El frío del desierto alcanza los cuerpos y el polvo permanece pegado a la piel por el sudor y la sangre. La escena pertenece a «Las Hijas de la Plata y la Sed del Desierto», una obra de teatro popular que vuelve sobre la historia de Huantajaya desde la mirada de los pobladores de Alto Hospicio.
La presentación de la Asociación Florcita Motuda se integró a la tradicional romería al Cementerio Chileno de Huantajaya, organizada por la Municipalidad de Alto Hospicio a través de la Oficina de Turismo y Patrimonio. Cerca de 200 personas participaron en la jornada, que por primera vez trasladó esta conmemoración a la noche.
La obra construye una memoria desde las vivencias de los pobladores de Alto Hospicio, de los años de las tomas, cuando el agua potable escaseaba y el trabajo extenuante apenas permitía sobrevivir. En esas experiencias reconocen la vida de los mineros de la plata de Huantajaya, cuyo esfuerzo apenas alcanzaba para un sorbo de agua. En escena, patrones y capataces, cegados por la ambición, dejan de lado toda humanidad.
Antes de la representación, se proyectaron imágenes que acompañaron el poema «Huantajaya», de la poeta María Elisa Huinao, La Hualintana.
Después de la obra, los asistentes recorrieron el cementerio acompañados por una banda de bronce y depositaron coronas de metal en recuerdo de quienes habitaron Huantajaya. Los arreglos de hojalata fueron confeccionados en el taller «Cerquitas del Cielo», dirigido por Patricia Briones, dando continuidad a una práctica funeraria de la pampa.
El encuentro forma parte de las políticas de rescate patrimonial y promoción de la cultura local impulsadas por el alcalde Patricio Ferreira y Cuerpo de Concejales.
La jornada contó con la colaboración de la Brigada de Voluntarios del Patrimonio y la Asociación Florcita Motuda, y cerró con cachimbo, cueca nortina y otros bailes tradicionales.









