La publicación recoge experiencias desarrolladas entre 2024 y 2025 en Alto Hospicio, Huara y Colchane, con iniciativas que conectan la educación intercultural, los saberes ancestrales y las habilidades STEAM.
La transmisión de las lenguas originarias, la textilería andina y el aprendizaje de la astronomía y la robótica se encuentran en el libro Mujeres y niñeces indígenas, transformando entornos, que reúne experiencias desarrolladas entre 2024 y 2025 por el Programa Originarias de ONU Mujeres y la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Arturo Prat (UNAP).
El proyecto se desarrolló en territorios de Tarapacá, entre ellos Alto Hospicio, Huara y Colchane, mediante iniciativas que articulan educación intercultural, cuidados y habilidades STEAM —ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas—. La publicación reconoce a las mujeres indígenas como transmisoras de saberes y a las niñeces como protagonistas de nuevos aprendizajes.
CULTURA Y EDUCACIÓN EN EL TERRITORIO
Nidos lingüísticos, educación inicial y dispositivos móviles de cuidado en ferias agropecuarias formaron parte de las experiencias orientadas a acercar a niñas y niños a sus lenguas y culturas de origen, y que se plasman en el libro que fue presentado por el académico de la Facultad de Ciencias Humanas, Hernán Pereira Palomo.
El proyecto también incorporó talleres de pedagogía teatral, producción de podcast y alfabetización digital, junto con actividades STEAM de astronomía, robótica educativa, textilería andina e introducción a la imagen. Estas experiencias conectaron los conocimientos ancestrales con herramientas contemporáneas, abriendo nuevas posibilidades para el aprendizaje y la transmisión cultural.
MUJERES PROTAGONISTAS DE LA TRANSFORMACIÓN
La gerenta del Programa Originarias de ONU Mujeres, Rebeca Sanhueza, destacó el papel de las mujeres indígenas en la preservación de las lenguas y los conocimientos tradicionales, así como su capacidad para impulsar cambios en sus comunidades.
“Esta publicación permite visibilizar a las mujeres indígenas como protagonistas de la transmisión de sus lenguas, saberes y prácticas culturales, y reconocer su capacidad para transformar sus propios territorios”.
En tanto, la decana de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAP, Dra. Marcela Quintana, destacó el valor de una relación entre universidad y comunidades basada en el intercambio de conocimientos. “Esta publicación abre posibilidades para que los aprendizajes obtenidos fuera de las aulas nutran la formación universitaria y nuevas iniciativas educativas, reconociendo la identidad cultural y las necesidades del territorio”.
UNA MEMORIA PARA SEGUIR APRENDIENDO
El libro sistematiza experiencias que vinculan educación, identidad y territorio, y muestra cómo el diálogo entre los saberes comunitarios y el conocimiento académico puede enriquecer los procesos formativos.
En Tarapacá, estas experiencias recuerdan que educar también significa escuchar a las comunidades, reconocer sus conocimientos y crear oportunidades para que las nuevas generaciones mantengan vivas sus raíces mientras exploran nuevos aprendizajes.









