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Kevin Carter: La historia del fotógrafo ganador de un Pulitzer que se quitó la vida tras sacar imágenes de la miseria en África

Proveniente de un barrio exclusivo para gente blanca en Sudáfrica, siempre tuvo respeto por todas las personas sin importar su condición. Fue el 24 de julio de 1994 cuando el reportero gráfico sudafricano Kevin Carter se quitó la vida, lo que algunos lo atribuyen a los horrores que presenció como…

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Proveniente de un barrio exclusivo para gente blanca en Sudáfrica, siempre tuvo respeto por todas las personas sin importar su condición.

Fue el 24 de julio de 1994 cuando el reportero gráfico sudafricano Kevin Carter se quitó la vida, lo que algunos lo atribuyen a los horrores que presenció como fotógrafo profesional en su intento de mostrar la crudeza del tercer mundo a través del lente de su cámara.

Según cuenta Cultura Colectiva, el hombre oriundo de Johannesburgo, vio desde su niñez la discriminación del apartheid desde su barrio exclusivo para gente blanca. A pesar de ello, su familia siempre le inculcó principios sobre el respeto a las otras personas sin importar su condición, lo cual se vio reflejado cuando estaba enlistado en la Fuerza Aérea de su país y defendió a un camarero de piel negra que estaba siendo insultado por sus compañeros. En ese momento se llevó un un montón de golpes y fue cuando decidió desertar para convertirse en Dj.

Aunque aquel sueño no prosperó, años después, cuando se encontraba en la ciudad de Pretoria en el mismo momento que sucedieron los bombardeos de Church Street como parte de un enfrentamiento político, es que Carter emprendió como fotógrafo y formó parte del Bang Bang Club, un grupo de jóvenes sudafricanos que capturaban imágenes sobre la violencia y el dolor que se vivía en Sudáfrica y países aledaños.

Hombres quemados con llantas, niños hambrientos, muertos por acuchillamiento, disparos y la indiferencia de los soldados que caminaban en las zonas impidiendo cualquier tipo de ayuda, fueron parte del cotidiano vivir de Carter durante más de 10 años de carrera, en donde ganó el Pulitzer con la famosa imagen titulada: «El buitre y la niña pequeña».

Aquella fotografía tomada en las calles de Sudán en 1993 durante la hambruna que afectaba a aquel país por la falta de apoyo internacional, fue tomada gracias a una invitación que recibió para llamar la atención de todo el mundo e impulsar la ayuda para salvar a las personas.

Dos meses después de haber ganado el premio Pulitzer, Carter decidió quitarse la vida a los 33 años, conectando una manguera del tubo de escape de su camioneta apuntándolo hacia su ventana, falleciendo por envenenamiento de monóxido de carbono.

«Realmente lo siento. El dolor de la vida anula la alegría hasta el punto en que esta no existe. Deprimido, sin teléfono, dinero para la renta, para la manutención de mi hijo, para las deudas. Dinero. Estoy atormentado por los vívidos recuerdos de los asesinatos, cadáveres, enojo e ira. De los niños hambrientos o heridos. De los locos que sonríen cuando disparan, la policía, los verdugos. Me voy para reunirme con Ken si tengo suerte» escribió el fotógrafo en su nota suicida.

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